viernes, 3 de octubre de 2008

El trágico destino de la sabandija


En cuanto rompió el cascarón de su huevo y se vio de cuerpo entero a la luz del día, se dio cuenta de que había nacido sabandija.

Eso no era nada bueno, pues, como ella sabía, traía muchas consecuencias negativas: sería repugnante y asquerosa, y por si eso fuera poco, viviría en lugares sucios y húmedos, además de ser malvada y ponzoñosa.

Intentó regresar al huevo y recolocar los pedazos de cascarón en el lugar original, como para negar su nacimiento, pero todo fue inútil: ya no cabía en ese lugar.

Así, la sabandija tuvo que enfrentar su suerte de ser sabandija por el resto de sus días, sin jamás haberlo deseado ni merecido.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

La inmaculada mancha

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En una conservadora sociedad de manchas que odiaba a la humanidad y al medio ambiente, existió una vez una mancha que no deseaba el mal a nadie, por lo que era severamente cuestionada en su honor, lo que resultaba una verdadera mancha en su reputación.

Ella no quería arruinar vestidos ni alfombras ni mares con manchas de petróleo o cosas semejantes.

Ante la presión de su sociedad por ensuciar algo, lo que fuese, tomó una decisión muy importante: se convirtió en una de tantas manchas negras de un perro dálmata amigable.

Así ella, el perro y la sociedad de manchas, quedaron eternamente satisfechos.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Conversación de fondo en el óvulo fecundado


“Si me dejas participar, él será campeón olímpico”, gritaba desesperado un gen musculoso que se veía inseguro. “Te juro que será excelente deportista, muy fuerte y rápido”, insistía.

Otro, más atrás, decía: “Sí, ganará muchas medallas, pero será calvo y morirá joven de diabetes. En cambio, conmigo tendrá mucho pelo, será bien parecido y hábil para el comercio.”

“Nada, nada”, gritó un tercero. “Tú lo harás propenso al colesterol y al infarto. Yo en cambio le ofrezco mucha inteligencia. Conmigo podrá ganar un premio Nobel.”

“Pero sacará una nariz larga y torcida. Será muy feo y difícilmente logrará casarse. No tendrá descendencia. En cambio yo ofrezco talento para la pintura y la escultura. Podrá ser famoso con poco esfuerzo.”, dijo un gen que estaba al fondo del óvulo.

“Además de ser pintor y escultor, será negro y sufrirá de discriminaciones que lo harán fracasar y tal vez suicidarse, gritó un gen muy rubio con pinta de presumido. “Mi raza sajona es muy apreciada entre los humanos.”

“Ja, ja”, rió fuerte un gen con ojos rasgados: la raza superior rubia, pero con obesidad es lo que ofreces. En cambio, mis facciones orientales estarán de moda cuando él sea adulto. Será bien aceptado en todo el mundo.”

Hasta atrás, recargado en un cromosoma, un gen regordete con hoyos en las mejillas, permanecía callado, sintiendo que poco tenía que ofrecer al niño por concebir ante tanta propuesta espectacular. Como sea, sonreía constantemente y apreciaba mucho a sus compañeros.

Al acabar la sesión, el responsable Azar, quien había convocado a esa complicada discusión en el óvulo fecundado, tomó su difícil decisión y seleccionó a los genes que consideró apropiados.

Nueve meses después nació un niño hermoso, sonriente y gordito, con hoyos en los cachetes. Sus padres enseguida notaron que era particularmente amoroso y le devolvieron mucho cariño.

Nunca fue relevante, ni guapo, ni musculoso, ni rico, pero llevó la vida en paz y murió muchos años después, rodeado de mucha gente que lo había amado y apreciado en la vida, por su alegría, su enorme afectuosidad y su innegable bondad.

martes, 16 de septiembre de 2008

La moda entre los animales

Agencia Reuters, Septiembre 16 de 2008

Así como los mejores modistas humanos suelen juntarse en París, Nueva York o Londres cuando se acerca una nueva estación, los animales tienen sus exhibiciones de moda en Nairobi, en Anchorage o en el Himalaya, por lo menos una vez al año.

Éste es un resumen de las tendencias de la moda animal para la próxima temporada, según cuentan nuestros corresponsales en esas ciudades:

Las cebras lucirán una nueva imagen, al cambiar la piel blanca con rayas negras por una piel negra con rayas blancas.

Los perros dálmatas seguirán usando la piel blanca con manchas negras.

Los equinos peinarán sus crines hacia el lado derecho.

Los osos polares lucirán abrigos blancos con mucho pelo.

Los camaleones se vestirán de acuerdo a la ocasión.

Entre los gatos, machos y hembras, predominará el bigote.

Los pingüinos se vestirán elegantes como de costumbre, sin importar en donde se encuentren.

Finalmente, los leones machos lucirán la melena suelta, mientras que las leonas usarán el cabello muy corto.

domingo, 14 de septiembre de 2008

La lagartija maldita

Desde pequeña mostró malos instintos, además de brillante inteligencia. Aprendió a leer muy joven, y su autor favorito fue el Marqués de Sade, quien la inspiró sensiblemente.

Cuando cazaba insectos con su lengua, no los devoraba inmediatamente, sino que los entretenía en la boca para que se estresaran y sufrieran. Después les hacía creer que los liberaba, pero no sin cortarles algunas de sus patas. Los dejaba alejarse para que se esperanzasen antes de volver a atraparlos para arrancarles el resto de sus miembros. Después los dejaba inmóviles achicharrase al sol, y cuando morían deshidratados, ella los devoraba.

Hizo esto durante un par de años, hasta que la rutina la aburrió, así como los insectos y arácnidos.

Ahora tenía nuevas víctimas en mente, más grandes e inteligentes, como los ratones campestres, los conejos, las serpientes, y ¿por qué no?, algún niño humano.

Para ello se preparaba leyendo libros acerca de las andanzas del Conde Drácula, mientras afilaba sus dientes contra las rocas, saboreando su futuro como lagartija vampiro.

viernes, 12 de septiembre de 2008

En el medio de la nada

En el medio de la nada existía un lugar desolado, en el que no había colores ni ojos que los viesen. Tampoco había sonidos ni oídos que los oyesen.

El lugar estaba completamente desierto: ni plantas, ni animales, ni tierra, ni paisaje, ni horizonte.

Alguna vez alguien pasó por ahí, pero siguió de frente al no encontrar nada. Lo olvidó inmediatamente, pues nada había en ese lugar que pudiese ser recordado.

lunes, 8 de septiembre de 2008

El esperma

Cuando apenas tenía un par de minutos de haber sido formado y empezaba a darse cuenta de quién era y para qué estaba ahí entre millones y millones de semejantes, ocurrió que el cerebro inesperadamente envió una señal de salida con la que todos, absolutamente todos los participantes fueron eyectados en una sola dirección en busca de un objetivo aún invisible pero que seguro estaba más adelante, por lo que él notaba que era una obsesión multitudinaria por ser el primero en llegar a ese lugar desconocido, y en el intento de ir más y más rápido se dio cuenta de que carecía de brazos o patas y de que su único recurso de locomoción era una cola que se movía y le permitía impulsarse con cierta velocidad nadando hacia delante, con el problema de que todos hacían lo mismo en la misma dirección, lo que generaba enormes congestionamientos y pleitos entre los competidores, y fue en ese momento en que apareció en el horizonte un gigantesco globo de color rojo que era a donde todos querían llegar en esa desesperada carrera, cuando jadeando alguien le dijo que eso era el óvulo que había que fertilizar, pero que sólo uno lo lograría y ese ganador trascendería en algo que se llamaba lucha por la existencia genética, y así, dándose por enterado pero no entendiendo nada, movió instintivamente más rápido su cola en la dirección deseada, mientras que con el trascurso del recorrido cada vez había más densidad de colegas, lo que hacía más difícil el desplazamiento, cuando de pronto se dio cuenta que muchos ya habían llegado al objetivo y estaban moviendo la cola con fuerza en la superficie del globo rojo como tratando de penetrar una membrana superficial nada fácil de romper, y así siguió esforzándose para llegar y darse cuenta de que ya no había un solo pedazo de superficie libre para él ni para muchísimos otros que no habían llegado lo suficientemente rápido, así que se formó disciplinadamente esperando una oportunidad que nunca se dio de llegar a la membrana, y entonces fue cuando supo que algún compañero afortunado la había perforado y finalmente había logrado fecundar el óvulo, quedando todos los demás en situación desesperada de muerte por sequedad, y fue entonces que se dio cuenta de que su vida había sido corta e inútil y que no le quedaba otra suerte que la fatal deshidratación.